


Este año, por la sequía, se les vé un poco de capa caida. Pero no me cabe ninguna duda que volveran a saltar cantando por sus cauces, adornando el paisaje, irrigando bosques y prados.
Hay por mi parte una especial devocion, uno es de tierra adentro y, además, de secano. De profundo secano. En mi pueblo había un arroyo que solo llevaba agua cuando llovía mucho, pero mucho. Ibamos los chavales a ver sus aguas contenidas en una acequia que duraban apenas unos dias. La tierra sedienta y el sol se encargaban de hacerla desaparecer.
Por eso sigo sintiendo, cuando veo en Asturias estos rios y regatos, una especial alegria. Por eso los retrato en ésta Serie que ya contiene bastantes imagenes.
Os los ire enseñando poco a poco, para no cansar.
Espero que os gusten.


















